miércoles, 23 de noviembre de 2011

Una vez me contaron que si al final de  una cita o encuentro con la persona que te gusta, se gira una vez os hayáis despedido es que el sentimiento es mutuo. Tonterías como que el 80 % de las personas han conocido ya la persona con la que pasarán el resto de su vida a los 16. No sé, estoy rara, me siento mal con la sociedad. Me ha creado altas expectativas sobre los hombres con tanta comedia romántica, bombones y ramos de rosas.Y no. 
Pero soy débil, mucho. Adoro todas esas tonterías con brillo y que brillan sin ser oro y  así me decepciono cuando me quitan el antifaz de noche, de dormir y de dejar de soñar. Me despierto y estoy en esta realidad confusa que te da palos por todos lados y quiero volver a la cama. Es así. La cama es ese sitio en el que pasas sitios buenos tanto de día, como de noche. Donde descansas, donde te cansas pero, donde sueñas y compartes con la almohada tus deseos. 
Dicho esto, me voy a declararle mi amor a la cama. 
Es tiempo de soñar.

1 comentario: