miércoles, 21 de marzo de 2012

¡TODO EL MUNDO A BESAR Y SER BESADO!

Está lloviendo mares ahí afuera. Veo las gotas de lluvia correr por el cristal como si fueran de este tipo de camello de madera por el que apuestas en la feria. Yo nunca he apostado por ninguno porque el hombre o mujer que lleva ese puesto me mira con cara de "perderás" y entonces, decido marcharme a alguna atracción birriosa pero muy cara.
No tengo nada que contar hoy. Últimamente, me pasan cosas muy poco interesantes y todo pasa muy rápido pero haciéndose notar. En cambio, hay una parte de mí que es helado de frutas del bosque con yogurth en verano. Muy dulce y muy bonita.
El lunes, que es un día muy feo pero que puede maquillarse con buena compañía, salí de mi portal. Creo que hacía mucho sol, aunque aún era invierno. Él estaba esperándome fuera. Cuando nos separamos, y él se va a su casa y yo a la mía, siempre guardo en mi recuerdo su olor a tabaco mezclado con caramelos de menta. Él estaba esperando como de costumbre porque soy una tardona y comenzamos a andar por ahí. Me gustaría decir que cuando estoy con él, se detiene el tiempo pero mentiría porque los segundos corren apresurados tras los minutos y los minutos quieren hacerse mayores y ser horas. Y a  mí me gustaría estar una eternidad haciendo cosas o haciendo nada porque cualquier minucia se hace especial.   
También me gustaría besarlo mucho, todo el rato. No solo para demostrarle mi afecto, si no porque besar es el bien hecho cosa. Además, Existe documentación científica que demuestra los beneficios de besar a otra persona. Por ejemplo, estimula la parte del cerebro que libera oxitocina en el flujo sanguíneo, creando una sensación de bienestar. La oxitocina es una hormona que influye en funciones básicas como enamorarseorgasmoparto y amamantamiento, está asociada con la afectividad, la ternura y el acto de tocar. Los besos apasionados provocan la liberación de adrenalina en la sangre, la que a su vez aumenta el ritmo cardíaco, la tensión arterial y el nivel de glucosa en la sangre. Y por si todo esto fuera poco, los besos son el mejor antídoto contra la depresión. Ahí es nada. Seguir actuando como la protagonista de una película dramática, es difícil  por esa razón, de hace un tiempo aquí lo combino con el rol de actriz de comedia romántica. 
Esto en qué consiste. Pues en actuar como si tu vida fuera una cadena de situaciones absurdas, besar mientras acaricias su cara con tu mano, corretear por ahí mientras te ríes muy alto... Y después, en tu mente, ponerle banda sonora con alguna canción cuqui. Fácil, cuando tienes un actor al lado que te ayude a entrar en el papel muy concienzudamente. Así me va. 
Soy muy feliz. Más incluso que cuando intento bailar samba o pienso en Brasil. E incluso, mucho más que cuando escucho a M.I.A a todo volumen. 

¡TODO EL MUNDO A BESAR Y SER BESADO!




Hablando de besos, M.I.A os lo manda con su modo "yo-molo" ON.
XXXO.

1 comentario:

  1. Yo no tengo a nadie que me bese. Voy a llorar. Peor, voy a estudiar Lengua. Llorando. Un besito para ti y otro para mi bipolaridad.

    ResponderEliminar